Como suele ser habitual, casi una costumbre por estos días en los grandes espacios de corte industrial devenidos salas de teatro porteños,  los artistas aguardan en la semipenumbra de la escena mientras el público se ubica en las tarimas que ofician de “butacas” en la sala Cancha, del Centro Cultural Ricardo Rojas.

Leer más...

Final de fiesta interminable en una noche que no acaba de agotarse: sobre “Mau Mau (o La Tercera Parte de la Noche)”.

Con Mau Mau (o La Tercera Parte de la Noche) el teatro rescata del olvido a la que fuera la discoteca más importante de la Ciudad de Buenos Aires, creada por los hermanos Lata Liste y cuyo nombre se inspiró en el mote que se le dio al ejército insurgente de Kenia en las décadas de 1950 y 1960.

Leer más...

Como un hermoso collar formado de la suma de pequeños dijes (brillantes algunos, oscuros otros), Eres maravillosa es un unipersonal que cuenta la historia de las pruebas (castings) y las correspondientes decepciones que sufrió, a lo largo de su vida profesional, una aspirante a estrella de la comedia musical vernácula. Si la fábula es el hilo conductor, el cordel que hilvana y da consistencia al espectáculo, las perlas son los fragmentos de conocidas y exitosas obras de Broadway, interpretadas en vivo.

Leer más...

Imaginar y contar historias de fantasmas puede ser relativamente fácil cuando de cine se trata, porque el lenguaje audiovisual permite extraer hasta los últimos jugos de situaciones fantásticas que, de otra manera, resultarían casi imposibles de representar. Sin embargo, la transposición al teatro presenta múltiples desafíos que, obviamente, Broadway decide enfrentar cuando convoca al escritor Bruce Joel Rubin (ganador de un Oscar en 1991 por Mejor guión) y a los compositores Dave Stewart (de Eurythmics) y Glen Ballard (Aerosmith, entre otros) para que juntos ayuden a revivir, ahora sobre un escenario, a los entrañables personajes de la hoy clásica Ghost (La sombra del amor), de (1990).

Leer más...

 ¿Es La extraviada la versión grotesca de La Traviata? Victor Hugo parece decirle que sí al autor, Alejandro Viola. Entonces, la vida puede transformarse en folletín en cualquier momento y lo que llamamos realidad puede ser una tragicomedia. Así, sin rodeos, la obra nos sumerge en las profundidades del taller de costura de un teatro estatal, donde los vestuaristas pasan sus días entre mates y chismes, rodeados de telas y accesorios, y donde dos mujeres se disputan un cargo técnico y las atenciones amorosas del jefe de escenario.

 

Leer más...

website by e-foco.com